Tu lencería puede mantenerse bonita por mucho más tiempo si sabes cómo lavarla correctamente. 🤍
Y no necesitas complicarte. Solo sigue estos pasos:
1. Mejor a mano
Para prendas delicadas como encaje, tul o lencería con detalles, lo ideal es lavarlas a mano.
Usa agua fría o ligeramente tibia y un jabón suave.
Evita el agua muy caliente: puede afectar las fibras y la elasticidad de la prenda.
2. No la frotes con fuerza
Déjala en remojo unos minutos y luego muévela suavemente con las manos.
No necesitas restregarla para que quede limpia.
Menos fricción = menos desgaste.
3. No la retuerzas
Este es uno de los errores más comunes.
Después de lavarla, no la retuerzas para sacar el agua.
Presiona suavemente la prenda o colócala entre una toalla limpia para absorber el exceso de humedad.
4. Déjala secar naturalmente
Evita la secadora y el calor directo.
Déjala secar al aire y a la sombra.
El sol intenso puede afectar el color y el calor puede deteriorar la elasticidad.
5. ¿Y la lavadora?
Si necesitas usarla, coloca la lencería dentro de una bolsa para prendas delicadas y utiliza un ciclo suave y agua fría.
Pero para tus prendas más delicadas, lavarlas a mano siempre será la opción más cuidadosa.
✨ En resumen
Agua fría + jabón suave + movimientos delicados + nada de retorcer + secado a la sombra.
Tu lencería no necesita mucho para mantenerse bonita.
Solo necesita un poco de cuidado. 🤍
Gazzela | Lencería que realza tu esencia.